Casona Oeste

Usted esta en: Inicio
Sábado, 04 Sep 2010

Dejar de compararnos

Normal 0 false false false EN-US X-NONE X-NONE MicrosoftInternetExplorer4 /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Table Normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-priority:99; mso-style-qformat:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0in 5.4pt 0in 5.4pt; mso-para-margin:0in; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:11.0pt; font-family:"Calibri","sans-serif"; mso-ascii-font-family:Calibri; mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; mso-fareast-theme-font:minor-fareast; mso-hansi-font-family:Calibri; mso-hansi-theme-font:minor-latin;} "… Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios." Hebreos 12:1-2 (Reina Valera 1995).  

 

Mensaje

Es fácil caer en la trampa (tentación) de vivir compitiendo con quienes tenemos alrededor. Cuando vemos a alguien más talentoso, más atractivo o con más dones, en vez de correr nuestra carrera y estar confortables con quienes somos, a veces nos sentimos inferiores y pensamos, "Debo de alcanzarlo". El problema con esta enferma manera de vivir (compitiendo contra otros) es que se convertirá en un ciclo de nunca acabar. Siempre habrá alguien adelante nuestro. Pero, es muy libertador cuando comprendes y aceptas que: "No estás compitiendo con aquél. No tienes que tener una casa tan grande como tu vecino para sentirte bien contigo mismo. No debes conocer todo lo que tu mi compañero de trabajo conoce. No tienes que tener tales medidas de ropa". Debes aceptar que no estás en una competencia con tu vecino, tu compañero de trabajo, ni tus amigos. En vez de seguir con esa enferma competencia piensa: Voy a luchar por ser lo mejor que puedo, hasta dónde mis posibilidades me permitan. Amigo, esa es la actitud con la que Dios sí puede trabajar en ti. Cuando te enfocas en ser lo que Dios te diseño para ser, es cuando llegarás alto y te posicionarás correctamente para que todas las bendiciones que Dios tiene guardas para ti, te alcancen.  

...por Joel y Victoria Osteen

 

Oración

Padre celestial, con humildad me presento ante ti, para darte todo lo que soy. Decido poner mi ojos en ti y permitirte trabajar en mi corazón y mente. Me declaro libre de toda mala competición hoy. En el nombre de Jesús. Amén.

 

Share

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar